En este episodio nos metemos en un terreno incómodo pero necesario: la presión de proyectar una imagen “cool” como fotógrafo. Hablamos de eventos a los que deberías ir pero no te apetece, del síndrome del impostor cuando entras en una sala llena de gente “importante”, de referentes que parecen tenerlo todo bajo control y de esa tentación constante de construir un personaje para encajar. Reflexionamos sobre marca personal, autenticidad, estrategia y límites: cuándo merece la pena pulir tu imagen y cuándo empezar a fingir te puede pasar factura. Un capítulo honesto sobre identidad, negocio y esa pregunta que todos nos hacemos alguna vez: ¿estoy construyendo una marca… o estoy actuando un papel?



